Cerca de 300 caballos desfilaron por la plaza de España. /SOL GÓMEZ

Cerca de 300 caballos desfilaron por la plaza de España. / SOL GÓMEZ

Unos 300 caballos y jinetes desfilaron con sus mejores galas tras las carrozas

El premio al mejor jinete adulto con traje regional y caballería engalanada con 'caída' le ha correspondido a José María Fernández.

Soledad Gómez
SOLEDAD GÓMEZ

El desfile de carrozas de la Romería de Piedraescrita es, sin duda, todo un acontecimiento. De hecho, tras la primera vuelta que éstas dieron a la plaza no se movió ni un alma, embelesado contemplando el espectáculo. Pero tras ella, llegó otro momento culmen de este día que arrancó los aplausos de los presentes.

Se trata del desfile de caballos y caballerías, donde jinetes y amazonas mostraron se la destreza de los equinos con su elegante trote y baile sobre la arena.

Todos lucieron sus mejores galas para la ocasión y algunos vistieron el traje regional, que poco a poco se ha ido perdiendo en esta fiesta.

Además, fueron muy halagadas las tradicionales 'caídas' que lucieron algunos caballos y burros y que consisten en una especie de mantas bordadas con vivos colores y madroños de gran vistosidad.

Premiados

Los premios repartidos han sido el de mejor caballista infantil individual para Carmela Calderón y el de adulto individual para Francisco de Tena. El premio al mejor coche de caballos es en el que iban montados Francisco Carmona, Francisco Díaz, Catalina Díaz y María Dolores Benítez. Además, el mejor caballista en amazona ha recaído en Celia Díaz, y el de mejor pareja adulta con traje regional y caballería engalanada con 'caídas' ha sido para Balbi Benítez y Fernando Benítez. Por último, el premio al mejor jinete adulto con traje regional y caballería engalanada con 'caída' le ha correspondido a José María Fernández.

Muchso vecinos lucieron los trajes regionales y vistieron a los caballos con las tradicionales 'caídas'. / SOL GÓMEZ

Todo ello da muestra de la gran afición al caballo que hay en Campanario, así como el cuidado y mimo a este animal. Cabe destacar la labor de muchos por conservar la verdadera tradición cabllista de este día, visitiendo trajes regionales campanarienses y luciendo 'caídas', algunas de mucha antigüedad.