Participantes en el viaje al País Vasco, junto al Museo Guggenheim. / AC

El viaje cultural al País Vasco deja buen sabor de boca

Cincuenta vecinos participaron en el viaje conociendo Bilbao, San Sebastián, Vitoria, Hondarribia e incluso la ciudad castellanoleonesa de Burgos.

Soledad Gómez
SOLEDAD GÓMEZ

El viaje al País Vasco realizado por 50 vecinos de Campanario a través de la concejalía de Cultura ha dejado muy buen sabor de boca a lso participantes. Durante cinco días, del 9 a 12 de octubre, han disfrutado de la visita a varias ciudades ciudades y enclaves naturales de Bilbao, San Sebastián, Vitoria, Hondarribia e incluso la ciudad castellanoleonesa de Burgos.

Entre los monumentos visitados en el primer día estuvieron la catedral de María Inmaculada de Vitoria, la plaza de la Virgen Blanca, el parque de la Florida y parte del casco antiguo.

Según explican desde el Ayuntmaiento, seguidamente se dirigieron hacia Baracaldo, realizando más tarde una visita guiada por las localidades de Portugalete y Guecho, donde estacaron las visitas al Puente Vizcaya y al puerto de Guecho.

Al día siguiente, la priemra ciudad que conocieron fue Hondarribia, con su calle Mayor, la puerta de Santa María, las plazas de Armas y de Guipúzcoa, y contemplaron la frontera con Francia desde la bahía de Chingudi.

Acto seguido, se desplazaron a San Sebastián, donde recorrieron su casco viejo y pudieron disfrutar de su gastronomía y sus famosos pinchos. Ya a la tarde subieron al Monte Igueldo, acabnaod el día en la localidad de Guetaria.

El tercer día del viaje lo dedicaron a recorrer Bilbao, pasando por el mirador de Archanda, la basílica de Begoña, y las inmediaciones del famoso Museo Guggenheim y de la ría de Bilbao.

En la jornada vespertina, fueron hasta Guernica, donde se visitaría la Casa de Juntas, el mural del Guernica de Picasso y el parque de los pueblos de Europa, donde se sitúan obras de Eduardo Chillida y Henry Moore. Poniendo el punto y final de la jornada en el mirador de San Juan de Gaztelugache.

El último día, de vuelta a Extremadura, hicieron parada en Burgos, para adentrarse en su famosa Catedral y el monasterio de la Cartuja de Santa María de Miraflores.