Procesión de la Virgen de Piedraescrita bajo un sol radiante

Momento de la procesión de la Virgen de Piedraescrita, esta mañana por las calles de Campanario. /A. C.
Momento de la procesión de la Virgen de Piedraescrita, esta mañana por las calles de Campanario. / A. C.

La Patrona recorrió esta mañana las calles de la población tras la eucaristía celebrada en la parroquia de la Asunción, en el día grande de la Feria de Abril

Fran Horrillo
FRAN HORRILLO

Multitudinaria procesión la que se ha vivido esta mañana de la Virgen de Piedraescrita bajo un sol radiante. Los campanarienses volvieron a arropar a su Patrona, que recorrió las calles de la población tras la eucaristía celebrada en la parroquia de la Asunción, en el día grande de la Feria de Abril.

En la procesión también desfilaron los niños y niñas que este año han hecho la Primera Comunión.

Son más de treinta días los que la Virgen de Piedraescrita permanece en la parroquia, desde su popular 'entrada' todos los 27 de abril y hasta el regreso a su santuario en el primer domingo de junio. Y en este periodo, es muy difícil encontrar un momento del día en el que la Patrona local y de La Serena se encuentre sola y sin compañía.

Este simple detalle dice mucho de la devoción tan intensa, profunda y arraigada que tienen los campanarienses hacia su Patrona.

Una fe que se va anquilosando de generación en generación y que los niños y niñas desde pequeños van absorbiendo a través de las canciones populares a la Virgen y de las visitas a la ermita.

Y es que son muchos padres o abuelos los que van a ofrecer a Nuestra Señora de Piedraescrita al nuevo miembro de la familia y los suben al camarín para recibir la bendición y protección de la Madre. Es el primer contacto con la Virgen que, en el caso de los campanarienses, ya no se pierde hasta la muerte.

De hecho, si de algo presume Campanario es de Patrona, la cual llena de alegría los últimos días de abril con la celebración de su famosa feria y de luz durante todo el mes de mayo con su presencia en la parroquia.

Y es que la devoción por la Virgen de Piedraescrita no entiende ni de ideologías políticas ni de creencias religiosas, y sólo el hecho de ser hijo de Campanario justifica el acompañar a la Madre en estos momentos y el ponerse bajo su manto para buscar su protección.

«Al ver esta plaza abarrotada, quisiera deciros que debemos sentirnos especialmente orgullosos de ser campanarienses, porque tenemos esta bendita Virgen que, por encima de cualquier circunstancia, nos une a todos como una piña en el sentimiento de veneración que en nosotros despierta». Cualquier vecino de Campanario pudo suscribir estas palabras, que brindó acertadamente dentro de su pregón de bienvenida Antonio Miranda Trenado, el pasado sábado con motivo de la espectacular 'entrada' de la Virgen de Piedraescrita.

En definitiva, la Virgen de Piedraescrita es un motivo más de orgullo de Campanario y de los campanarienses, que llevan muy dentro a su Patrona local y de toda la comarca de La Serena, símbolo de unidad.