La presa del Paredón queda incluida en el Inventario de Patrimonio Histórico y Cultural de Extremadura

Presa del Paredón el pasado mes de marzo. /F. H.
Presa del Paredón el pasado mes de marzo. / F. H.

Sobre su estado, la Junta indica que «son apreciables en la presa grietas y numerosa vegetación, muy dañinas para la conservación del bien»

Fran Horrillo
FRAN HORRILLO

La Junta de Extremadura ha decidido incluir en el Inventario de Patrimonio Histórico y Cultural de Extremadura, la Presa del Paredón, en el término municipal de Campanario, incoado por Resolución de 24 de mayo de 2018.

Así se recoge en una resolución firmada por la Consejera de Cultura e Igualdad, Leire Iglesias, y publicada en el Diario Oficial de Extremadura (DOE) de ayer martes 11 de diciembre.

Un paso más que permitirá la actuación en este lugar tan emblemático de la localidad, y que en época de escasas precipitaciones, como ha sucedido en los últimos años, presenta un estado crítico al debido al deterioro del muro de contención, que presenta numerosas grietas por donde se pierde el agua.

Ante esta tesitura, el equipo de gobierno ha ido dando pasos para tratar de atajar una problemática compleja.

Así, en abril 2016 cinco propietarios de la presa del Paredón, que recogen las aguas del arroyo Molar, donaron esta antigua infraestructura al Ayuntamiento de Campanario.

Una vez escriturados estos bienes a nombre del Ayuntamiento, se pudieron iniciar los trámites legales para permitir invertir fondos públicos en esta infraestructura y evitar que la presa siga perdiendo agua y se seque en época de escasas lluvias.

Es por ello, por lo que se dictó resolución el 24 de mayo de 2018 por la que se incoaba procedimiento para la inclusión en el Inventario de Patrimonio Histórico y Cultural de Extremadura, de la Presa del Paredón de Campanario. Durante este periodo no se presentó ninguna alegación.

La presa se localiza a unos tres kilómetros de Campanario. Toda la zona próxima al bien es de gran riqueza arqueológica, existiendo varias villas romanas y yacimientos arqueológicos en derredor, entre los que destaca el de La Mata.

La construcción ocupa una superficie de unos cien metros, embalsando aguas del arroyo del Molar, afluente del Zújar. El embalse recibe el mismo nombre que la presa. Esta está construida mediante mampostería de cuarcita y pizarra, teniendo en su parte delantera una altura máxima aproximada de unos 9 metros sobre rasante, y en la posterior, de unos 14 metros. El muro de la presa es quebrado y liso, teniendo un escalonamiento y contrafuertes en su parte trasera. En el mismo, son visibles varios aliviaderos, algunos de ellos cegados.

Tras la presa se localiza un molino. Ya a comienzos del siglo XVI, son citados varios molinos de esta cuenca, así como, posteriormente, en el Interrogatorio de la Real Audiencia de Extremadura (1791) y en el diccionario de Madoz (1849), todos ellos de parecidas características constructivas. Se conoce la existencia de otro molino, actualmente sumergido en el actual embalse, y de otros, vinculados a la presa, aguas abajo.

El Paredón II es el nombre del molino existente tras la presa y unido a esta. Es de cubo y está cubierto con bóveda de cañón. Se conservan en el mismo algunas piedras volanderas y otros elementos relacionados con su funcionamiento.

Respecto al estado de conservación, son apreciables en la presa grietas y numerosa vegetación –higueras, sobre todo-, muy dañinas para la conservación del bien.

Como conclusión, en la resolución se recoge que el inmueble debe de datar de época moderna o contemporánea (siglos XVI a XVIII). El conjunto, formado por presa y molino, posee suficiente interés patrimonial como para ser incluido en el Inventario de Patrimonio Histórico y Cultural de Extremadura.

Cabe destacar que el artículo 17 de la ley que legisla este aspecto en Extremadura, se indicaba que formarán parte del Inventario de Patrimonio Histórico y Cultural de Extremadura aquellos bienes, que sin gozar de la relevancia o poseer los valores contemplados en el artículo 1.3 de la ley, tengan especial singularidad o sean portadores de valores dignos de ser preservados como elementos integrantes del Patrimonio Histórico y Cultural extremeño.

En este caso, desde la Junta de Extremadura se establece un entorno de protección de veinticinco metros alrededor del bien, suficiente para garantizar la conservación y contemplación de este, afectando a varias parcelas, total o parcialmente.