El onubense José Manuel García Durán gana el VI Premio 'Antonio Reyes Huertas' por su relato 'Cal y sangre'

Premiados, autoridades y jurado del VI Premio 'Antonio Reyes Huertas'. /S. G.
Premiados, autoridades y jurado del VI Premio 'Antonio Reyes Huertas'. / S. G.

Durante el acto, se presentó el libro 'Novelas cortas de Antonio Reyes Huertas' que recopila publicaciones del poeta y periodista en la revista Lecturas, entre 1948 y 1941.

Soledad Gómez
SOLEDAD GÓMEZ

Hace seis años, cuando un proyecto cultural en pañales comenzaba a dar sus primeros pasos, nadie habría imaginado que llegaría a tener las dimensiones que hoy ha adquirido. Y es que las letras no tienen fronteras, como se ha puesto de manifiesto una edición más del Premio de Relatos Cortos 'Antonio Reyes Huertas'.

Anoche se fallaba su sexta edición, teniendo como nuevo ganador a José Manuel García Durán, natural de Aracena (Huelva). Su obra 'Cal y sangre' se alzó con el primer puesto de entre las 277 recibidas, muchas de ellas procedentes de otros países.

En segundo lugar quedó el leonés Carlos García Valverde, por 'Una hora más o menos'; y como tercer premiado Carlos del Pozo Manzanares, natural de Madrid y residente en Barcelona, por la obra 'Fortuna'.

'CAL Y SANGRE'

El relato ganador comienza a fraguarse hace 10 años, cuando su autor empieza a investigar sobre la historia de las Minas de Riotinto, en Huelva, y a trabajar sobre su novela 'Tierra de Cobre y Sangre', una historia «dentro de las infinitas que permanecen calladas bajo el latido cárdeno de los cerros de esta comarca», cuenta. Pero el autor se quedó con una 'espinita' clavada puesto que había algunos personajes que no cabían «o no me atrevía» a contar en esa novela, y que el certamen Reyes Huertas le ha dado la oportunidad de resarcirse de ello y sacarlos a la luz, ha contado.

La historia habla de las ganas de vivir del personaje principal, Jacinto, criado cerca de la cuenca minera, «y mediante la cual cambió un tipo de esclavitud como era la del cacique o el terrateniente, por otro tipo de esclavitud como era la mina». El protagonista es, por tanto, el resultado de la lucha de poder en aquel tiempo, «reflejando la situación que le toca vivir al trabajador de a pie manteniéndose a flote en un mar de injusticias», ha apuntado.

En 'Cal y sangre', José Manuel García deja reflejado el tipo de sociedad y costumbres de una época y una tierra, «como hacía Antonio Reyes Huertas con sus relatos costumbristas, y con el que me he visto muy reflejado», confiesa.

A pesar de haber comenzado a escribir relatos cortos recientemente, son ya «cuatro o cinco premios los que llevo este año», dice, aunque lo que realmente le gusta escribir son novelas «con las que disfruto mucho, porque sintetizar tanto es muy complicado».

Por su parte, Carlos García Valverde, en 'Una hora más o menos' utiliza un hecho histórico como es el cambio horario que se estableció en la posguerra, y que se presentó como un aprovechamiento de la luz solar «pero que, en realidad, a nadie se le escapa que fue una especie de alineación política de Franco con Hitler, que imponía el horario germano en toda la Europa ocupada», comenta.

Y así, partiendo de un hecho real o histórico, el autor se puso a fabular contando la historia de un pueblo que se resiste a asumir la nueva normativa, dando lugar a situaciones entre trágicas y cómicas.

En cuanto al tercer premiado, Carlos del Pozo, que no pudo estar presente en el acto, envió un video de agradecimiento por el premio.

Cabe destacar la ardua labor realizada por el jurado del premio, con la lectura y selección de casi 280 obras. Ha sido una tarea desempeñada por el escritor ganador de la edición pasada, José Luis Bragado, Antonio Basanta, Bartolomé Díaz, Diego J. Barquero y Diego Fernández.

HOMENAJE A REYES HUERTAS

En el transcurso del acto, también fue presentado el libro 'Novelas cortas de Antonio Reyes Huertas' a cargo de Bartolomé Miranda, en representación de la Asociación Cultural Beturia, con el que se rinde homenaje. Se trata de una recopilación de novelas cortas que el autor campanariense publicó entre los años 1948 y 1941 en la revista Lecturas. «Una publicación que en aquel entonces estaba pensada fundamentalmente para un público femenino«, cuenta Miranda, por lo que son historias «un poco moralizantes y que pecan de la mentalidad y ambiente de la época». Sin embargo, puntualiza, el autor se veía obligado a publicar por motivos económicos, ya que tenía a su cargo una familia muy numerosas, cinco sobrinos que se habían quedado huérfanos y a los que tiene que sacar adelante.

Por su parte, el alcalde de Campanario, Elías López, confesó estar «orgulloso y desbordado» por el hecho de que «un pueblo como el nuestro, tenga dos premios nacionales, algo que no es fácil», pero que obedece a la apuesta que se hace desde el ayuntamiento por la cultura «y por recuperar la historia de Campanario y la memoria de sus paisanos», confiesa.

Igualmente, ha recordado aquellos inicios del certamen en 2013, donde se presentaron 40 trabajos «hasta los casi 280 de esta edición».

Finalmente, el concejal de Cultura, Raúl Ayuso, destacó el apoyo que recibe este certamen, en el cual se entregan tres premios de 1.300, 350 y 200 euros, además de la publicación de la obra por parte del Ayuntamiento y la Diputación de Badajoz, «que hacen que el nombre de Campanario y de un ilustre como Antonio Reyes Huertas se pasee por todo el mundo gracias a este premio».

El acto estuvo amenizado con la actuación del dúo musical Yael Romera y Manuel Martos.