Multitudinario adiós a la Virgen de Piedraescrita

Cientos de campanarienses arropando ayer a la Virgen en su regreso. /A. C.
Cientos de campanarienses arropando ayer a la Virgen en su regreso. / A. C.

La Patrona de Campanario ya descansa en su ermita, entre los 'Barrancos'

Fran Horrillo
FRAN HORRILLO

La devoción que le profesa el pueblo de Campanario a su Patrona volvió a ponerse de manifiesto ayer domingo, con motivo de la multitudinaria despedida que se le brindó a la Virgen de Piedraescrita, que tras permanecer 37 días en la parroquia de la Asunción, volvió de nuevo a su ermita.

Tras la fiesta de despedida del viernes, en el que cantaron a la Virgen los coros de los diferentes barrios, en la jornada dominical tuvo lugar el traslado de 'La Barranquera' desde la población a su santuario.

Fue por la tarde, y después de la eucaristía, cuando se inició el peregrinaje de vuelta de la patrona. En esta ocasión, el calor no fue obstáculo para que los campanarienses acudieran a despedir a su Patrona. En este caso, fue la Mayordoma de la Hermandad, Ana María Calderón, la que dirigió las pujas pertinentes de los brazos para llevar a la Virgen durante los diferentes tramos del camino.

Unas pujas que en la mayoría de los casos corresponden a promesas y que en el caso de la primeras, para salir de la parroquia y llevar a la Virgen hasta la Cruz de Piedraescrita, son siempre las más elevadas.

La mayor parte de la población campanariense acompañó a 'La Barranquera' hasta la Cruz de Piedraescrita, donde tras realizarse una nueva puja y cantarle la Salve, fue despedida con pañuelos blancos al aire. No obstante, fueron muchos vecinos los que también decidieron arropar a la patrona en su camino de vuelta a la ermita. De hecho, fue impresionante ver la estampa de cientos de personas detrás del manto rojo de la Virgen.

En su santuario, la Virgen de Piedraescrita permanecerá ya hasta el próximo 27 de abril del 2020, cuando emprenda de nuevo el camino hacia Campanario, iniciando así con su llegada una nueva Feria de Abril. Ahora, los fieles la podrán visitar en su ermita, que acoge un goteo incesante de visitas diarias, que da muestras de la fe de los campanarienses en su Patrona.

En agosto, además, la ermita acogerá la tradicional Misa de los Emigrantes, en homenaje a los hijos de Campanario que algún día tuvieron que marchar de su pueblo a labrarse un futuro mejor en diversos puntos de la geografía nacional o del extranjero.