Maruja González muestra una de las muñecas por las que se interesó en la Feria del Coleccionismo. / SOL GÓMEZ

Maruja González adquiere varias piezas de antigüedades para la próxima apertura de su belén

A consecuencia de la pandemia, esta reconocida belenista ha tenido cerrado el belén dos navidades, aunque ella lo sigue ampliando.

Soledad Gómez
SOLEDAD GÓMEZ

Conocida dentro y fuera de Campanario por ser una de las belenistas con más tradición y entusiasmo de toda la región, Maruja González espera volver a abrir al público su belén las próximas navidades.

Lleva dos años en los que la pandemia ha hecho que, por precaución, mantenga su joya más preciada cerrada al público. Su belén, formado por más de 8.000 piezas, ha permanecido en la habitación de su casa por la que suelen pasar cada año cientos de personas, atraídas por lo grandioso de su creación.

Pero este parón no ha hecho que pierda la ilusión por algo que lleva construyendo desde que era una niña. Al revés, tiene nuevas ideas y nuevas piezas para exhibir cuando pueda volver a abrirlo «que espero que sea las próximas navidades», dice.

La pillamos con las manos en la masa adquiriendo algunos objetos en la Feria Internacional del Coleccionismo celebrada en Villanueva de la Serena hace algunas semanas. Allí, entre otras cosas, compró una pequeña tijera, unos platos y algunas fuentes «que los incluiré en el belén que estoy deseando de volver a enseñar».

Pero también llamó su atención una muñeca con casi 100 años. Porque Maruja también colecciona muñecas a las que cuidada con mucho mimo. «Me encantan las cosas antiguas y, siempre que puedo, vengo a sitios como este para comprar algo», reconoce. Además, señala, muchas de las piezas por las que se interesó en la feria le recuerdan a su niñez, como es el caso de las muñecas de porcelana.