Ana Manota en pleno proceso creativo de una Catrina. / S. GÓMEZ

Ana Manota da vida a obras de arte sobre su piel

Esta profesional de la estética y el maquillaje dedica su tiempo libre a autorrealizarse caracterizaciones en el pecho y la cara

Soledad Gómez
SOLEDAD GÓMEZ

Uno se detiene ante el escaparate de la calle Hernán Cortés 25 de Campanario y a través del cristal llama atención lo colorido de su expositor con un centenar de botes de lacas de uñas y otros tantos diseños de uñas para elegir. A ello se unen decenas de pinceles, paletas de sombras y todo tipo de maquillaje que uno pueda imaginar. Aunque al cruzar la puerta de este centro de estética, lo que uno no sospecha es que te puede recibir el mismísimo Jack Sparrow, una princesa Disney, Bob Esponja, un muerto viviente o una Catrina recién llegada del más allá mejicano. Todo es posible porque la imaginación de quien protagoniza todos estos personajes no tiene límites.

Es Ana Manota, una profesional de la estética que ha decidido volcarse en otra de sus pasiones, el mundo de la caracterización. No tiene mejor forma de ocupar su tiempo libre que creando sobre su propio cuerpo los diseños que primero hace sobre un papel y que, después, con un pulso envidiable, va esbozando sobre su pecho y su cara.

Todo comenzó durante los meses de confinamiento por la pandemia, cuando esta campanariense dedicada al maquillaje social, novias y madrinas, así como a hacer uñas de todo tipo, se vio obligada a cerrar temporalmente su negocio. «Para no perder la práctica comencé haciendo dibujos en uñas», explica, pero no unos dibujos cualquiera. Se atrevía a plasmar, por ejemplo, a Mickey Mouse sobre una diminuta uña. Fue entonces cuando le picó el gusanillo de trasladar esos dibujos a la cara. Y el resultado no pudo ser mejor. «Hacerlo a una escala muchísimo mayor me salió bien y me piqué, y así seguí haciendo dibujos», explica.

Ana Manota se basa en personajes de ficción y películas de dibujos o animación. / HOY

NOVEDOSO

Los primeros dibujos que hizo llamaron mucho la atención, porque en Campanario no hay nadie que se haya atrevido a ello, y más aún a practicarlo sobre sí misma ante el espejo. Lo más parecido a este tipo de dibujos que Ana había hecho era alguna caracterización más sencilla a niñas de alguna comparsa en Carnaval. También ha realizado algún 'belly painting', que son los dibujos realizados en las barrigas de mujeres embarazadas.

Y es que lo que lo que esta profesional del maquillaje hace tiene mucho arte, porque desde hace unos meses, ese lienzo que pinta sobre su cara dando a vida a cualquier personaje que se proponga, se ha hecho cada vez más grande, atreviéndose con los dibujos corporales o 'body painting'.

Uno de los días que estaba haciendo un dibujo de las Princesas de Disney pensé que podría quedar bien hacerlos también sobre el pecho, así es que me pinté a todas ellas en el busto, y en la cara me hice a los villanos», narra Manota. El resultado fue espectacular, por lo que, desde entonces, siempre que el trabajo le deja algún fin de semana libre se arma de imaginación y pinturas, e inicia una nueva sesión de caracterización. Unas jornadas que suelen durar entre 6 y 7 horas, en las que Ana se vuelca casi por completo en ello porque una vez que empiezo con el maquillaje, ya no puedo hacer ninguna otra cosa», señala.

Algunos de los diseños que Ana Manota hace para Halloween. / HOY

TERRORÍFICOS

Y ahora que se acerca Halloween, Manota pone en práctica algunos de sus diseños favoritos, como son calaveras o zombis, o personajes salidos de la película Pesadilla antes de Navidad, entre muchos otros. Incluso, se ha atrevido con la serie que está arrasando en las últimas semanas, como es El Juego del Calamar.

Para este tipo de diseños terroríficos, también ha realizado cicatrices o heridas sangrantes, con una pasta especial para hacerlos efectos especiales sobre la piel que vas moldeando con la mano y la ayuda de un cutter, y luego vas pintando».

Ana se dispone a hacer su última creación para ir calentando motores de cara al Día de los Muertos. Enciende todas las bombillas de su espejo, digno del mejor de los camerinos, despliega un arsenal de pinceles y botes de pinturas de hasta treinta tonalidades y un pequeño recipiente con agua. «Son pinturas especiales que se activan mojando el pincel en el agua, pero que se quitan muy fácilmente, también con agua; «te metes en la ducha y en unos minutos ha desaparecido todo», comenta. No necesita más, salvo su piel y sus manos.

Lo primero es ir realizando a lápiz los contornos de la Catrina que va a dibujar. Se trata de la representación de una dama en forma de calavera acompañada de lujosos accesorios, que se ha convertido en los últimos años en un símbolo del Día de los Muertos mexicano, siendo tendencia mundial. Después, va rellenando poco a poco esos dibujos hasta que, como por arte de magia, empieza a cobrar vida cada personaje, después de haber dado forma al fondo. Remata creando las luces y sombras que dan el toque realista a su obra de arte.

En algunos casos la técnica requiere de tal precisión que no puede ni abrir la boca, y casi tampoco los ojos. Sobre el mostrador, le espera una corona hecha a mano con varias flores de papel de seda que culminará su personaje. Con los tik tok y las sesiones fotográficas que ella misma va realizado a medida que avanza el dibujo da buena muestra de los complicado del proceso y del espectacular resultado final. La Catrina ya está lista para desfilar majestuosa por las calles de Campanario este próximo Halloween.

De momento, Ana no se ha atrevido con un dibujo corporal íntegro, pero tampoco lo descarta, porque para esta campanariense no hay idea pictórica que se le resista.