Josefita Gómez recibió la visita de Guillermo Fernández Vara. / HOY

Josefita 'la comadrona' recibe la visita de Guillermo Fernández Vara

El presidente de la Junta de Extremadura se comprometió a visitarla, después de concederle la Medalla de Extremadura, que no pudo recoger en persona el pasado mes de septiembre.

Soledad Gómez
SOLEDAD GÓMEZ

Como cada mañana, Josefita Gómez se levantó, desayunó y, recién peinada y aseada, se sentó como siempre en su sillón. Es uno que está frente a la puerta de entrada de la casa y también frente al televisor. Aunque ni quien salga por la tele o entre por la puerta alteran su tranquilo talante.

Pero el pasado 26 de abril, alguien entró en su casa que ella no esperaba. Eso tampoco hizo que se incomodara, ya que acoge siempre de buen agrado a quien venga a visitarla, unas veces con más tino para recordar quién es, y otras con menos. Esa mañana fue el presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, quien pasó por la calle Parador, para saludar a la única vecina campanariense que posee una Medalla de Extremadura.

Fue el pasado mes de diciembre de 2021 cuando Josefita, conocida como 'la comadrona', recibió tal distinción aunque, por su edad ya avanzada, no acudió al acto celebrado en Mérida para recogerla. En su nombre, la recogió su hija Ana Escudero.

Sin embargo, ya en aquel momento, Fernández Vara se comprometió a visitar a esta gran mujer para felicitarla en persona. Y así lo hizo, coincidiendo con su asistencia a la celebración del Día de la Provincia en Campanario.

Durante los minutos que duró la visita, Josefita y Guillermo mantuvieron una breve charla distendida, en la que el Presidente se interesó por su estado de salud y por la labor que desempeñó durante tantos años como profesional sanitaria, trayendo a cientos de niños al mundo.

Oficial

Según el documento oficial de la Junta Extremadura por la concesión de la Medalla de Extremadura a Josefa Gómez dice: En la memoria colectiva de los pueblos siempre permanecen durante años y en el recuerdo de varias generaciones personajes entrañables y queridos. Este es el caso de Josefa Gómez Sánchez, en Campanario, más conocida como «Josefita la Comadrona», que fue la primera persona en ver la cara de muchos vecinos en el mágico momento de nacer.

Doña Josefa Gómez Sánchez nació en Campanario en 1924. Es matrona diplomada universitaria por la Universidad de Sevilla. Con esta formación, junto con su madre, comenzó a ejercer como matrona en el año 1956 y rompió la práctica de partos atendidos por parteras y comadres sin acreditación y con praxis arcaicas. Como profesional de la sanidad tan sólo hay una frase que la califique: amor incondicional y dedicación a sus vecinos y su profesión. Ejerció solamente en Campanario, aunque en sus últimos años de ejercicio profesional tuvo que compartir su labor con el Hospital de Don Benito-Villanueva de la Serena, donde también fue muy reconocida su labor.

Durante los partos que asistió, ella hacía todas las labores, sin ATS o auxiliar: desde el tratamiento psicológico de la parturienta y familiares, hasta las primeras asistencias al neonato. Lo pasó muy mal en muchas ocasiones, pero siempre sacó fuerza interior para solucionar el problema o al menos intentarlo hasta la extenuación.

Mucha gente no podía hacer frente a los gastos del parto y a las medicinas, gasas, apósitos o, simplemente, una sopa caliente. Sin embargo, doña Josefita se hacía cargo de ello, procurando que nada faltase a la parturienta y, muchas veces, a su familia.

En virtud de lo anterior, por su labor asistencial, social y humanitaria, se considera a doña Josefa Gómez Sánchez digna merecedora de recibir la Medalla de Extremadura, la más alta condecoración que otorga la comunidad autónoma.