Josefa Gómez contempla la Medalla de Extremadura. / SOL GÓMEZ

Josefa Gómez ya luce su merecida Medalla de Extremadura

A sus 97 años ha recibido el reconocimiento de la región por su labor como matrona durante varias décadas. Un galardón que recogió su hija Ana y que hoy le ha entregado en su casa de Campanario.

Soledad Gómez
SOLEDAD GÓMEZ

Las felicitaciones para Josefa Gómez han llegado en las últimas horas por todas las vías posibles. Y es que recibir la Medalla de Extremadura por su labor como matrona en un entorno rural durante décadas le ha hecho merecedora de ello.

Sin embargo, su edad de 97 años impidió que el 7 de septiembre pudiera recogerla en persona, siendo su hija Ana Escudero, la encargada de hacerlo en su nombre.

Esta mañana, ésta le ha hecho entrega de tan valioso reconocimiento en su casa de Campanario, donde ya ha buscado lugar tanto para la medalla como para la placa. La primera «estará cerca de mi cama», ha dicho, y la segunda colgada en el salón «donde yo la vea».

Josefa ha manifestado su contento y agradecimiento «a toda la región y sobre todo a mi pueblo de Campanario». Precisamente, Ana confesó emocionarse al entrar anoche de madrugada en el pueblo tras el acto, pensando «Campanario, aquí te traigo nuestra primera medalla».

Un galardón que pone en valor las muchas vidas que desde 1956 Josefa ha tenido en sus manos, que su hija hizo extensivo a todos los sanitarios de la región durante el discurso de agradecimiento.

Ana y Goyo Escudero entregan a su madre la Medalla de Extremadura. / SOL GÓMEZ