«Tenemos agricultores muy buenos, que sacan buenas cosechas de tierras regulares»

Antonio Huertas en un tractor, en la cooperativa. /FRAN HORRILLO
Antonio Huertas en un tractor, en la cooperativa. / FRAN HORRILLO

Antonio Huertas Huertas lleva al frente de la presidencia de la Cooperativa La Encina de Campanario ocho años. Un cargo que dejará este próximo mes de agosto

Fran Horrillo
FRAN HORRILLO

Antonio Huertas Huertas tiene 66 años y en agosto cumplirá ocho al frente de la presidencia de la Cooperativa La Encina de Campanario. Un cargo que dejará en agosto, tras dos legislaturas, con el objetivo de que la gente joven coja las riendas.

--El cargo de presidente, ¿es sacrificado?

--Tiene su dedicación, ya que aquí hay que venir casi todos los días y algunas veces hasta dos veces, pues cada vez la cooperativa tiene más movimiento, con visitas a bancos, a la notaría, viajes a Mérida, a Don Benito… La de Campanario es ya una cooperativa grande y con un funcionamiento, en estos momentos, perfecto.

--¿Desde cuándo le viene la afición a la agricultura?

--Pues desde siempre, ya que mi padre era agricultor y cuando lo dejó lo llevamos mi hermano y yo. En mi caso, lo he estado compatibilizando con mi otro oficio, el de carpintero. Y aunque el campo te quita mucho tiempo, he sabido llevar ambas cosas bien.

--¿Cuántos socios tiene la cooperativa y de qué perfil?

--Tenemos un total de 264 socios y los hay de todas las edades. Lo que está claro que el que entra en esta cooperativa, se encuentra a gusto y no se sale. Prueba de ello es que tenemos socios de otras localidades cercanas, que suponen un 15 por ciento del total. Hay socios de La Coronada, Magacela, Orellana la Vieja, Quintana, Valle de la Serena, Castuera, Retamal de Llerena… Y es que esta cooperativa funciona bien y paga bien. Somos cumplidores y esta cooperativa no falla, por eso vienen aquí. Lo bueno es que cada vez hay gente más joven y el relevo generacional está garantizado. Sin ir más lejos, yo mismo le he pasado el testigo a mi yerno, que se va a incorporar como joven agricultor, pues yo lo dejo tras la recolección.

--Tras el bache de Acorex, que salpicó a sus asociadas, como la de Campanario, ¿cómo se encuentra la cooperativa La Encina en la actualidad?

--La Encina está totalmente saneada. El bache de Acorex fue muy duro, y afortunadamente lo pasamos. Nos costó más de 100.000 euros, pero hemos remontado y a día de hoy tenemos una cooperativa saneada. De hecho, ahora para las inversiones que queremos acometer, los bancos no nos ponen pegas cuando nos dirigimos a ellos en busca de financiación. Eso significa que somos una empresa solvente.

--¿Qué servicios ofrece la cooperativa a sus socios?

--Todo tipo de servicios. Como recogida de aceituna, del cereal, tenemos una gasolinera-surtidor, una tienda de suministros para la agricultura, con fertilizantes, ferretería, productos para la ganadería…En definitiva, todo lo que nos demanden los socios.

--La gasolinera se ha visto que con el tiempo ha sido un acierto para la cooperativa ¿no es así?

--Totalmente. Ha sido un acierto de los grandes. Fue una decisión del Consejo Rector, nos pareció bien, lo llevamos a la asamblea, que lo aceptó, y a día de hoy se ha visto que es un acierto. Y es que tenemos unos precios muy competitivos. Pronto se cumplirán cuatro años desde su apertura y ha ido creciendo de manera continuada. A día de hoy, servimos unos dos millones de litros de carburante al año.

--El gran caballo de batalla hoy en día en el sector son los precios. ¿Qué tal se pelean desde la cooperativa de Campanario?

--Nosotros siempre tratamos de sacar los mejores precios para el agricultor. Y para ello, nuestro gerente cuenta con sus herramientas para conseguir los mejores precios. Por ejemplo, en el tema de cereales estamos adheridos al Grupo AN, que es el principal grupo cooperativo a nivel nacional y esto nos permite tener una visión más global y más de futuro de cualquier movimiento de precios de los cereales, en este caso. Y en materia de ganadería, también tenemos unos contratos bastante aceptables, que dan unos márgenes suficientes al sector.

--Por cierto, ahora que estamos en plena recolección ¿cómo ha ido la campaña de cereal?

--Este año, como se suele decir, ha sido de compadres. Cuando el año viene corto de agua, se nota el que ha tenido buenos barbechos, y el que la ha abonado la tierra y la ha curado, lo nota. Por eso a mucha gente le está saliendo una producción de 2.000 kilos la fanega. De todos modos es un año muy irregular, que no tiene nada que ver con el año anterior, que fue buenísimo. Calculo que entre trigo, cebada y avena, la cooperativa estará este año en una producción total de entre 7.000 y 8.000 toneladas, aproximadamente. El año pasado estuvimos en torno a las 11.000 toneladas, para que te hagas una idea de la diferencia.

--¿Qué proyectos de futuro maneja la cooperativa?

--Pues ya mismo, en cuanto nos autoricen, iniciaremos las obras de unas nuevas instalaciones más amplias en el polígono industrial, con la que ampliaremos el espacio para almacén y contará con ferretería, venta de químicos, oficinas, lugar para acondicionamiento de semillas y envasado, báscula…Supondrá una inversión de más de 600.000 euros y las instalaciones servirán para crecer y ampliar los servicios a los socios. Eso sí, las dependencias del silo seguirán operativas.

--Campanario qué es más ¿agrícola o ganadera?

--Es más agrícola. Por ejemplo, Castuera sí que es más ganadera, pero Campanario tiene más agricultores. Bien es cierto, que ahora con los cerdos cada vez está creciendo más el número de ganaderos. Antes eran las ovejas, pero ahora además hay bastantes explotaciones de porcino. Sin embargo, hay mayor número de agricultores que de ganaderos, e incluso muchos tocan los dos palos. Además, los agricultores de aquí son muy buenos, pues sacan buenas cosechas de tierras regulares. Si tuviéramos nosotros las tierras de Don Benito, sería el no va más.

--Por cierto, en tema agrícola. ¿Cómo se puede explicar que una iniciativa como la concentración parcelaria no haya salido adelante en Campanario?

--El rechazo a este proyecto ha venido sobre todo de los socios más mayores, que se pensaban que los que andamos en la cooperativa nos íbamos a poner ricos con este asunto. Y lo que no quieren entender es que la concentración parcelaria es un beneficio para todos en general. Sin ir más lejos, en la población vecina de Orellana, la primera concentración la hicieron como la íbamos a hacer aquí, sin que les costara un duro y a coste cero ya que lo costeaba la administración. Y la segunda que han hecho, se la han costeado de su bolsillo. Así que fíjate el beneficio que habrán visto. Pero eso no cabía en la cabeza de mucha gente y aunque se luchó, hubo mucha gente que fue casa por casa diciendo que la concentración parcelaria era mala y al final no se consiguió el consenso necesario para sacarla adelante. Por tanto, ese tema está aquí complicado, aunque el dinero para la concentración parcelaria de Campanario sigue apartado en la Junta de Extremadura, como me confirmó hace poco el secretario general de Desarrollo Rural, Manuel Mejías.