"El juez de paz tiene que saber actuar con independencia, es el elemento clave"

Este joven es Licenciado en Derecho y en los próximos días tomará posesión del cargo para el que fue propuesto

Francisco Javier en su despacho de juez de paz.
ENTREVISTA A FRANCISCO JAVIER SÁNCHEZ MORA (Juez de Paz titular de Campanario)

El joven Francisco Javier Sánchez Mora fue elegido el pasado mes de diciembre nuevo Juez de Paz titular de Campanario. Un cargo del que tomará posesión en los próximos días. Francisco Javier es Licenciado en Derecho por la Universidad de Extremadura, de la promoción 2006-2011. Fue alumno distinguido de la Universidad de Extremadura y premio fin de carrera. Cuenta con varias publicaciones, entre otras, en la Revista de las Cortes Generales, Anuario de la Facultad de Derecho y en la Revista Universitaria Europea, con la que colabora habitualmente.

--¿Cómo surgió la posibilidad de ser juez de paz?

--La normativa establece que para ser nombrado Juez de Paz es necesario, naturalmente, presentar una propuesta, con lo que todos los candidatos tenemos que postularnos.
A lo que se refiere con la pregunta, supongo, es saber si salió de mí o me solicitaron. Bien, fue algo mixto. Gente del entorno del Ayuntamiento me lo había comentado y propuesto y yo también había manifestado mi interés. En este sentido, tengo que agradecer a Elías la confianza que demostró desde el primer momento y también a toda la corporación, de ambos grupos políticos, por aprobarlo por unanimidad. Este consenso es con lo que más contento me siento.

--¿Por qué decidió aceptar el reto? 

--Fundamentalmente porque creo que tengo algo que ofrecer al cargo, siguiendo con la extraordinaria labor que han hecho mis antecesores. Por otra parte, es una actividad para la que está dirigida mi preparación y se ajusta a mi situación en estos momentos.

--¿Cuál es la labor de un juez de paz?

--Sin ánimo de ser exhaustivo, fundamentalmente se basa en tres aspectos: es el encargado del Registro civil, hace las funciones de mediador y auxilia a los órganos judiciales que lo soliciten, con tomas de declaraciones, ratificaciones..., mediante los conocidos como exhortos.
Quizás tenga particular interés la labor de mediación, poco extendida y conocida y que puede suponer una salida a los conflictos entre partes. En ocasiones de forma más satisfactoria que acudir a juicio.

--¿Es una gran responsabilidad para usted el tener que impartir justicia entre vecinos con los que convive a diario y a los que conoce?

--En cualquier actividad relacionada con el mundo de la justicia la actuación profesional y conforme a la ley es, si se me permite la expresión, como el valor en la mili, debe suponerse.
Por otra parte, con carácter general, la labor del juez de paz no da lugar a verdaderos conflictos de intereses.

--Llama la atención ver a un juez de paz tan joven cuando están labor la desarrolla gente con más experiencia e incluso jubilados.

--No sería yo el primero que acepta este cargo siendo joven. Yo tengo 26 años, pero con 29, don Antonio Miranda aceptó este mismo puesto, realizando una labor excelente. De hecho, su buena labor le supuso la concesión de la Cruz de San Raimundo de Peñafort, cosa que poca gente sabe. De todas formas, hay que hacer referencia a que este puesto no da para vivir, esto es así. Creo que es por ello por lo que puede ser asumido por determinados sectores que tengan otros ingresos u ocupaciones, como los jubilados o, en mi caso, un opositor.

--Sin duda sus estudios son la mejor formación para aceptar este cargo.

--Aunque no son necesarios, es cierto que están directamente dirigidos a la ocupación judicial.
A los motivos de la elección ya se ha referido al alcalde, al que tengo que agradecer sus palabras en este periódico. Supongo que, efectivamente, habrá sido un motivo relevante.

--¿Qué características debe tener un buen juez de paz?

--Como en toda profesión judicial, el juez de paz tiene que saber actuar con independencia, este es el elemento clave. Además, considero imprescindible el amor por lo que se hace, como en cualquier profesión. Teniendo esto, todo irá casi rodado.

--El Poder Judicial desvía cada vez más causas leves a los Juzgados de Paz para aliviar los atascos en los juzgados, por lo que su trabajo aumentará ¿no?

--Efectivamente, parece que la tendencia va ser desviar asuntos a los jueces de paz; eso supondrá, claro está, un aumento en la intervención del titular del Juzgado.
Como jurista, considero que la solución únicamente pasa por reforzar y aumentar los juzgados de primera instancia y las audiencias, pero habrá que cumplir con lo que nos atribuye la ley con la mayor profesionalidad.

-- ¿Ha intercambiado ya impresiones con el juez de paz saliente o con otros jueces?

--No he tenido ocasión de hablar con el juez saliente aunque si con otros antecesores. Espero estar a la altura de la gran labor que éstos han prestado.

-- ¿Su idea es permanecer muchos años en este puesto?

--¿Apenas ya he empezado y ya estamos pensando en cuando acabar? (risas) 
No podemos saber lo que nos deparará el futuro... Mi intención a medio plazo es obtener la plaza de juez de carrera, pero nunca se puede descartar nada.

--¿Dónde estará a disposición de los vecinos?

-- En el juzgado de paz, ubicado en la planta baja del Ayuntamiento. Un juzgado, al que por cierto, no estaría de más dotar con un local más adecuado y amplio. Allí estaré a disposición de los vecinos a diario, junto con los trabajadores del juzgado, Lorenzo y Esther, que prestan también un extraordinario servicio de disposición al ciudadano.