"La 'Barranquera' es el nexo que une a todos los campanarienses"

Tras ocho años en el cargo, Pedro deja el mismo con el deber cumplido y orgulloso de haber servido a la Patrona y a Campanario

Pedro Jesús Mora, ante la Patrona, la Virgen de Piedraescrita. FOTO: F. H.
ENTREVISTA A PEDRO JESÚS MORA ROMERO (Hermano Mayor de la Hermandad de Nuestra Señora de Piedraescrita)

A sus 66 años Pedro Jesús Mora Romero, maestro jubilado, pone fin a un periodo de ocho años siendo la cabeza visible de la Hermandad de Nuestra Señora de Piedraescrita. Durante dos mandatos consecutivos ha ejercido de Hermano Mayor, aunque como recuerda pertenece a la Hermandad desde que Pedro Morillo-Velarde reorganizara ésta allá por 1973, que es cuando se constituyó la junta directiva. Su primer mandato como Hermano Mayor  comenzó  el 9 de abril de 2006, con el nombramiento de don Santiago, y el segundo un 27 de mayo de 2010.

--¿Cómo definiría estos ocho años que ha estado al servicio de la Patrona desde este cargo tan destacado?

--Para mí ha sido el mayor de los orgullos. Creo que para cualquier devoto de la Santísima Virgen de Piedraescrita el servirla y servir a su pueblo a la vez, es lo máximo a que se puede aspirar.

--¿Cuál es el número de hermanos en la actualidad?

 --El número aproximado es de unos 1.700, de ellos bastantes viven en otras localidades. Durante este periodo de tiempo  ha subido el censo de hermanos dados de alta en la Hermandad. La tendencia es a seguir subiendo, puesto que las altas son más cantidad que las bajas, que suelen ser por fallecimiento. Algunas madres y abuelas en cuanto nacen sus  hijos o nietos los 'apuntan' a la Hermandad y les compran la medalla. La gente joven, aunque no sea muy de iglesia siempre está alrededor de su Patrona. La prueba es que las camareras son muy jóvenes. Bendita  devoción y  bendita dicha la que tenemos los campanarienses con tener una Madre tan querida y venerada como la 'Barranquera'.

--¿Cómo podría explicar esa gran devoción y fervor existente en Campanario por la Virgen de Piedraescrita?

--Es una herencia que nos transmiten desde la cuna nuestros mayores, generación tras generación y que nosotros a su vez seguimos transmitiendo. Así lo hacen también nuestros emigrantes que les hablan de su 'Virgencita' y que sus descendientes la tienen la misma devoción. Siempre tienen por costumbre cuando pisan Campanario ir a ver a la Virgen y cuando regresan despedirse de ella. En Campanario ante cualquier enfermedad, por leve que sea, lo primero que hacemos es acordarnos de nuestra 'Barranquera', para que desaparezcan nuestros males.

--Una devoción que, por lo visto, no entiende de signos políticos ni creencias religiosas, ¿no es así?

--Sin lugar a dudas. Si te das una vuelta por la ermita o por la parroquia cuando está aquí, verás un entrar y salir continuo de gente de distintos signos políticos, de distintas edades, que rezan a la Virgen, se acercan a besar su medalla y a la vez a encender una o varias velas. Gente que no se les ve por la iglesia, se les ve todos los días visitando a la 'Barranquera' aunque lleven la bolsa de la compra, desde primeras horas de la mañana hasta después de la Misa. Decir Campanario es decir Piedraescrita y a la inversa. La 'Barranquera' es el nexo que une a todos los campanarienses.

--De sus ocho años, ¿cuál es el momento más especial que recuerda y cuál el más triste?

--Tengo varios, pero los podemos unir. Hace un año sufrí, como todos saben, un infarto que al decir de la gente no pintaba bien. Cuando desperté en la UCI entre los cables que tenía a mi alrededor, tenía colgado un escapulario de la Reina de la Serena, que mis hijos habían metido en un calcetín. Cuando lo vi supe enseguida que teniéndola a Ella cerquita estaba salvado, como así fue. Otro recuerdo gratísimo es el cincuenta aniversario de la Coronación y cómo lo vivió Campanario.

--¿Es éste un cargo de responsabilidad en Campanario?

--Para mí sí lo ha sido, porque me he entregado por completo al cargo y tanto lo espiritual como lo material es una obligación que conlleva el cargo.

--¿Se le echan muchas horas?

Algunas sí que se echan. Siempre hay que preocuparse de algo. Reuniones, compras de objetos,  de regalos, festividades que a lo largo del año hay que preparar...  No olvidemos que la ermita es una casa que como todas tiene necesidades. Decir que los santeros que han estado durante mi mandato, Jacinto y María, son los representantes de la  Junta Rectora y que lo han hecho muy bien, con mucha devoción, entrega,  limpieza y celo hacia su Virgen.

--Bajo su mandato ha tratado de recuperar el patrimonio de la hermandad, con varias actuaciones en la ermita ¿no?

--En estos ocho años hemos colaborado con el grupo Valeria en la publicación del libro 'La feria de gamitas'. En este tiempo lo realizado lo podríamos dividir en dos grupos. En el primero estaría la difusión de la devoción  a la Santísima Virgen creando el portal ww.piedraescrita.net, a la cual tienen acceso todos los emigrantes, el rezo del Ángelus, la participación de los barrios en la despedida de la Virgen y en la Eucaristía del día del emigrante y Aniversarios de la Coronación de la Virgen. En el segundo hemos terminado el retablo del Altar Mayor, en el cual se representa la aparición de la Virgen, la recuperación de la techumbre con las inscripciones que estaban tapadas por varias capas de pintura, construcción de andas nuevas y su correspondiente policromado, altar nuevo revestido de pan de oro, recuperación de las pinturas en la subida al camarín, descubrir baldosas y ladrillos del Siglo XVIII cubiertos de cemento en los soportales, compra de un potente motor para subir el agua, sustitución de los focos exteriores de más iluminación, la compra de doscientas sillas y del equipo de megafonía, frigorífico para la casa de los anteros, y un sin fin de obras en cocina, comedor, casa del  santero, cuadrilla y pintura tanto exterior como exterior de la ermita.  Además, en este tiempo, la Hermandad ha colaborado con donativos para obras sociales y con la obra de los Mártires

--¿Qué le pediría o le recomendaría a su sucesor o sucesora?

--El que venga o la que venga detrás intentará como yo hacerlo lo mejor posible. Yo le recomendaría, bajo mi modesta opinión, que lo primero es ante todo la Virgen y lo que esto significa para Campanario. Y lo segundo olvidar el 'yo'.

--¿Se queda algo sin hacer en el tintero en su mandato o considera que ha cumplido con las metas que se había marcado?

-Sí, siempre quedan cosas por hacer. Me hubiese gustado recuperar los esgrafiados de la fachada que rodea el camarín, para lo que ya teníamos presupuesto, y colocar en los alrededores de la ermita las estaciones del Vía Crucis. De lo que estoy satisfechísimo es de todos los componentes de la Junta Rectora que durante estos cortos ocho años me han ayudado y sin los cuales nada de esto hubiera sido posible, por lo que les estoy muy agradecido. Y darte las gracias también a ti por difundir a través del periódico HOY nuestra devoción a la Barranquera y nuestras costumbres.