«Tenemos juego, corazón y coraje, por lo que nadie dude que lo vamos a dar todo ante el Gévora»

El equipo rojillo se juega la ida de los cuartos de final ante el Gévora el próximo 1 de mayo.

Soledad Gómez
SOLEDAD GÓMEZ

La fase de ascenso a la Tercera División no ha hecho más que empezar, y quien piense que ya está todo perdido, es que no conoce ni ha visto jugar a uno de los equipos con más garra y solidez de la Primera Extremeña.

El CF Campanario juega el partido de ida de los cuartos de final contra el CD Gévora, el próximo domingo a las 19.00 horas.

Aunque la mente ya está puesta hace días en este encuentro, su entrenador, Fidel F. Caballero, no puede evitar lamentarse por la oportunidad que se les ha escapado de las manos en el encuentro de la pasada semana frente al Pueblo Nuevo, recién ascendido.

Después de todo una semana preparando y planificando el partido frente al Pueblo Nuevo, en el segundo 40 de partido se desmoronaron todos los planes. Así resume el técnico rojillo el partido que se les escurrió entre los dedos.

Iba a haber una primera parte con un objetivo y otra segunda parte con otro objetivo diferente, «la cual nos iba a llevar, seguramente a la victoria. Yo lo tenía más que claro, y creo que mis jugadores también», dice.

Crítico es el momento en el que cuando un jugador lleva 40 segundos en el campo lo tiene que quitar, «que es uno de los momentos más duros de mi vida, a uno de los capitanes, a uno de los estandartes, es durísimo para mí». Tener que sacarlo del campo para meter a otro portero fue muy duro. «Pero sé que él por el equipo va a dar la vida y fue la decisión que tomé»

La cosa se empezó a torcer desde el principio, ya que primero les castigaron con una expulsión, «justa, en ese sentido no hay nada que reprochar al árbitro». Posteriormente, se resbala un central y comete un penalti el portero, «un error de infantil, que no se pueden cometer en un partido como el que nos estábamos jugando».

Y si el partido podía ir a peor, fue, cuando se resbaló otro central «y nos cogen a la contra y nos meten el 2-0, que es otro fallo de infantil, después de una pérdida de balón que no solemos tener».

Fidel hace responsable a ningún jugador, «porque me quito el sombrero ante ellos y se dejaron el alma». El problema, dijo, es que mentalmente, cuando nos quedamos sin portero, después de las opciones que teníamos para el ascenso, expulsaron al otro portero.

Tras los dos goles, hubo una expulsión por cabezazo, «que no fue tal». Acerca de este incidente, el entrenador campanariense reconoce que el jugador suele ir «con mucho ímpetu, corriendo a una jugada aislada, para proteger a su compañero y choca con otro jugador contrario. Pero ni nuestro jugador ni el de ellos da ningún cabezazo. Yo doy la cara por él porque sé que lo está pasando mal».

Eso sí, se equivocó, reconoce, ya que no tenía que haber entrado en discusión con ningún jugador del equipo rival, «pero mi jugador no agrede a nadie ni da un cabezazo y estoy con él a muerte».

Por lo demás, con todas las trabas que tuvo el equipo, «con todas las zancadillas que nos pusieron, con el marcador 2-0, con nueve jugadores, nos pusimos 2-1 y luego 2-2», explica Fidel. «No he viso tanto carácter ni tanto corazón ni tan fieles con mis ideas desde el banquillo a mí no he visto nunca jamás ningún equipo», añade.

Caballero se fue a casa triste porque les desmontaron el plan preparado, y cree que lo tenía en la mano, «aunque sea ser ventajista». De ahí que asegura haberse sentido superior en la eliminatoria, con ocasiones para aventajar.

En cuanto al arbitraje, Fidel afirma que estuvo bastante bien, aunque debía haber pitado penalti por una mano dentro del área. «Pero ellos tienen su criterio y yo lo respeto. Que no quiere decir nada porque luego hay que meter el penalti».

Ahora toca seguir trabajando hasta el choque del próximo domingo en Gévora, «porque sabemos que no se ha acabado la temporada aún y este equipo tiene unas ganas bárbaras de ganar, por eso, que nadie dude que lo vamos a dar todo, porque tenemos juego, corazón y coraje», concluye Fidel F. Caballero.