La casa natal de Antonio Núñez de Herrera cuenta con una placa para poner en valor su figura

Familiares, autoridades y conferenciantes ante la casa natal de Núñez de Herrera. /A. C.
Familiares, autoridades y conferenciantes ante la casa natal de Núñez de Herrera. / A. C.

Fue escritor de la Generación del 27 en Sevilla y fundador de la hemeroteca municipal en la capital hispalense

Soledad Gómez
SOLEDAD GÓMEZ

El ayuntamiento de Campanario rinde homenaje a Antonio Núñez Cabeza de Herrera, escritor campanariense que perteneció a la Generación del 27 sevillana, instalando una placa en su casa natal, ubicada en la calle Los Benítez, 7.

En la placa se puede leer «En esta casa nació el 22 de marzo de 1900 el insigne escritor de la 'Generación del 27 sevillana: D. Antonio Núñez y Cabeza de Herrera. Fundador de la hemeroteca sevillana. El pueblo de Campanario en homenaje a su memoria le dedicó esta placa siendo alcalde Elías López Sánchez. Ayuntamiento de Campanario».

Según el alcalde del municipio, con este homenaje se pretende «poner en valor y reconocer la figura de un vecino ilustre que perteneció a la cúpula literaria de la época».

Cabe destacar que el autor fue recordado en Campanario el pasado mes de marzo a través de unas jornadas culturales que ensalzaron su figura y obra, como el libro señero de la Semana Santa sevillana titulado 'Sevilla: Teoría y realidad de la Semana Santa'.

Al acto acudieron familiares de Núñez Cabeza de Herrera, el alcalde campanariense, Elías López, y conferenciantes de la talla de Cesar Rina, José María Rondón y David González Romero.

ANTONIO NÚÑEZ DE HERRERA

Este ilustre campanariense llegó a Sevilla en torno a 1916 para incorporarse como funcionario del cuerpo de Telégrafos. Con tempranas aficiones literarias, se sumó pronto al grupo literario que se formó en torno a la revista Mediodía.

Debido a la Exposición Universal de 1929, comenzó una intensa labor periodística y literaria para El Noticiero Sevillano y el diario madrileño La Libertad, que lo integró en el mundo de la prensa.

Tras la llegada de la II República, de la que era gran afecto, se sumó a las primeras corporaciones municipales de la ciudad y puso en marcha dos proyectos de cabeceras que resultaron fallidos, el semanario republicano 'Crítica' y 'El Pueblo. Diario Republicano de Andalucía'.

En 1932 dirigió la puesta en marcha de la hemeroteca municipal, organismo al que no dejará de estar vinculado hasta su repentina muerte, ni a un año de la publicación de su rompedor libro, debida a una fulminante neumonía mientras disfrutaba de un permiso vacacional con su familia en el Algarve portugués.