Álvaro, Martina, Samuel y Manuel montan un puesto de artículos de segunda mano. / S. GÓMEZ

Álvaro, Martina, Samuel y Manuel, cuatro futuros emprendedores del segunda mano

Cada día tratan de sacar unos euros vendiendo objetos diversos a los vecinos en el puesto que montan en la calle Sevilla.

Soledad Gómez
SOLEDAD GÓMEZ

Aunque los martes es el día del mercadillo en Campanario, quien quiera comprar otros días de la semana a pie de calle artículos buenos, bonitos y baratos, solo tienen que acercarse a la calle Sevilla. Allí encontrarán sobre la acera el puesto que montan cada día Álvaro, Martina, Manuel y Samuel.

Seguramente no den con lo que vayan buscando, pero es probable que no se marchen sin haber comprado antes algo, aunque solo sea por el desparpajo con el que estos cuatro ofrecen su mercancía. Sentados a la sombra sobre la acera, estos cuatro empresarios en potencia, ofrecen a las vecinas un telescopio «eso sí, se nos rompió ayer y por eso lo dejamos más barato' dice Álvaro.

Entre el surtido de artículos también hay chapas para jugar, varios CDs sobre el mundo del caballo, una cestita multiusos, pulseras, un peluche y unas gafas de sol. Algunos de estos artículos se los han dado los vecinos al ver el tenderete montado. Entre los productos puestos a la vente destaca un teléfono móvil. Al preguntarle si funciona, Manuel contesta «no hombre, no». De ahí que sea posible regatear con él y sacarlo por poco dinero «pero lo puedes usar para jugar como que estás llamando a alguien o haciendo fotos», contesta convenciendo al posible comprador.

Aunque una de las prendas que más pregunta la clientela son unas zapatillas del número 33 «ideales para el verano», publicita Manuel, mientras cuenta las monedas que han sacado ya esa mañana, y cuyo botín repartirán al acabar la jornada laboral