El sábado regresa el buen flamenco con acento extremeño a Campanario

Los salones de la piscina acogerán, a partir de las 21.30, la XXXVI Noche Flamenca

Cartel del espectáculo flamenco que tendrá lugar el próximo sábado 30.
ARTE

Campanario acoge este sábado 30 de marzo la celebración de la XXXVI Noche Flamenca de Abril, organizada por la Peña Flamenca 'Duende y Pureza-Pepe el Molinero' y que cuenta con la colaboración del Ayuntamiento campanariense.

En esta ocasión el acento será totalmente extremeño, porque "Raíces, flamencura extremeña" está puesto en escena por artistas nacidos en  nuestra tierra, en los apartados del cante, toque y baile.  Este mismo grupo ya cosechó hace dos años un extraordinario éxito en la Bienal de Sevilla. De igual forma, en este 2013 han viajado al prestigioso festival de Nimes, en Francia, donde  también han saboreado las mieles del triunfo.

En el cante estará Alejandro Vega, sin duda el artista que mejor conoce y ejecuta los  tangos y jaleos extremeños, ostentando el Premio Nacional de Cantes en estos estilos autóctonos. A su lado estará otra voz flamenquísima y gitana como es la de Paulo Molina.

Además, en el apartado de cante, también se contará con la colaboración especial de Antonio Cantarote.

En el apartado de la guitarra, unidos la sabiduría y el toque añejo del veterano  Miguel Vargas junto con la elegancia de su hijo Juan.

Al cante y toque flamencos  se unirá un instrumento totalmente novedoso, pero que a buen seguro hará las delicias del público: la viola de Rosa Escobar.

Destacar por último la presencia de toda una institución  en el baile: Antonio Silva  "El Peregrino". Junto a él  estará Jesús Ortega, el más destacado bailaor extremeño, que ha pertenecido durante mucho tiempo al ballet de Cristina Hoyos. A cargo de Jesús corre también la dirección de este espectáculo.

El acto comenzará a las nueve y media de la noche, en los Salones de la Piscina Municipal. Se espera, como siempre, una gran afluencia de público, y mucho más en estas fechas, en las que Campanario rebosa alegría por los cuatro costados con la presencia de numerosos vecinos que vienen a pasar las vacaciones de Semana Santa al pueblo que les vio nacer.

En definitiva, una apuesta por los estilos de nuestra  tierra, con un espectáculo que rebosa sabor a uno de los lugares más emblemáticos en el flamenco extremeño: la Plaza Alta de Badajoz.