Miguel Lavi y Carmona: dos flamencos puros

Los salones de la piscina volvieron a abarrotarse en la nueva cita de la peña flamenca del pasado viernes

José Ángel Carmona al cante y Pedro Sierra a la guitarra, el viernes en Campanario. FOTO: PACO LEGA
CULTURA

El descubrimiento de dos nuevos valores para el flamenco marcó la XXXV Noche Flamenca de Diciembre el pasado viernes día 7 en los salones de la piscina municipal de Campanario.

Abrió la velada el grupo local 'Altozano' que optó en su bautismo musical por un ramillete de sevillanas y rumbas clásicas. Hicieron gala de una total compenetración, con voces claras y afinadas que deleitaron al numeroso público asistente. Destacar el toque elegante y preciso de Juan Pedro Escudero, así como la base rítmica llena de compás que Manuel Gallardo iba marcando con la caja. Concluyeron su intervención con un tema desenfadado con el que consiguieron rematar una gran actuación.

La actuación del primer cantaor de la noche, Miguel Lavi, se podría resumir en una sola palabra: Jerez. Es Lavi uno de los mejores exponentes de cómo se entiende el arte flamenco en aquellas tierras. Con voz agónica, rota, pero flamenquísima y sacando los tercios de no se sabe dónde, el de "La Plazuela", abarcó varios estilos, que fueron desde las tonás iniciales hasta una tanda de fandangos para rematar su actuación. Reseñar la extraordinaria soleá por bulerías y cómo no, el fin de fiesta por bulerías: esos cantes cortos, pero a una velocidad desenfrenada y siempre a ritmo, que tanto cuesta hacer si no has nacido por aquellas latitudes. Estuvo en todo momento perfectamente secundado en la guitarra por Manuel Parrilla, siempre atento a la voz cantaora; y por dos auténticos maestros del compás: Carlos Grilo y Manuel Salado.

Después vendría el turno del cantaor de Los Palacios, José Ángel Carmona, que traía del brazo el reciente "Giraldillo" conseguido en la Bienal sevillana. Fue otra propuesta distinta, pero igual de flamenca que la de su predecesor. Con una voz redonda, llena de flamencura, Carmona consiguió embelesar al público desde el inicio con unos tercios por alegrías llenos de modernidad y clasicismo al mismo tiempo. Demostró ser un cantaor con un registro enorme abarcando todas las tonalidades. Mención especial para Pedro Sierra, que aparte de una complicidad absoluta con José Ángel, se lució y de qué manera en innumerables falsetas en las que demostró una velocidad de vértigo en los picados y "alzapúas", y una suavidad exquisita en los trémolos y arpegios.

Uno de los momentos mágicos de la noche se produjo cuando Carmona interpretó siguiriyas (el cante que mejor recoge la tragedia humana) y se las dedicó a un familiar fallecido en el día anterior. Con el corazón cantó aquellos versos de Machado: "Yo no sé por dónde/ni por dónde no/ se me ha liao esta soguita al cuerpo/ sin saberlo yo".

En definitiva otra noche más en las que cualquier asistente a este acto tenía motivos para la satisfacción ya que los distintos modelos flamencos que se pudieron contemplar invitaban a ello.

Concluir diciendo que ya se está trabajando desde la Peña "Duende y Pureza-Pepe el Molinero" para las distintas actividades del próximo año, que abarcan desde la puesta en funcionamiento de una Escuela de Cante y Toque, hasta distintas proyecciones flamencas, así como el Concurso de Vinos de Pitarra que se celebrará el 9 de febrero de 2013 o el próximo cartel para la feria de Abril.