Más de 1.400 euros se recaudaron en la 'Rifa de los tiestos' de este año

Se subastaron un centenar de macetas en la plaza del Carmen

Pedro el sacristán en el momento de la rifa de una maceta, este domingo 15 de julio. FOTO: FRAN H.
FESTEJO DE 'LA VELADA'

Con algo más de 32 grados a la sombra, la plaza del Carmen de Campanario ha acogido este domingo la tradicional 'Rifa de los Tiestos'. Un evento que se celebra desde hace años en localidad con motivo de la festividad de Nuestra Señora del Carmen dentro de 'La Velada'. No obstante, aunque el día del Carmen es el 16, al caer el día anterior en domingo se optó por hacer la rifa el 15.
Este año la crisis hizo el efecto contrario, y los campanarienses se mostraron más solidarios que otras veces, ya que gracias a esta rifa se sacó más dinero que nunca, como reconocía al término de la misma Pedro 'el sacristán', que llevó la rifa con maestría, gracia y agilidad. Pedro asegura que "esta vez Campanario ha arrimado bien el hombro, ya que según recuerdo es la vez que más se ha sacado y eso que llevo ya quince años presentando la rifa".
Y es que después de casi dos horas de subasta, se lograron recaudar 1.422 euros, de los cuales 1.115 se sacaron de la subasta de las macetas y 307 euros de lo recaudado por la sangría que se ofreció en la puerta de la ermita, y para lo que se pedía la voluntad.
La cita arrancó tras la eucaristía del mediodía en la parroquia de la Asunción. Antes, durante el sábado y hasta minutos antes de iniciarse la rifa del domingo, los campanarienses fueron depositando en la ermita sus macetas. Casi un centenar se donaron, de todo tipo: aspidistras, albahacas, geranios, ficus, palmeras.... No obstante, esta vez también se donó para la rifa un pato, un cuadro del Corazón de Jesús, un posijo, un rosario, dos botellas de vino y una bandeja de dulces.
Al final, la maceta por la que más se pagó más fue por una que llevaba un macetero realizado por Arte Jara y donado por la Asociación de Empresarios de Campanario y por la que se ofrecieron 63 euros.
Subido a una mesa y con micrófono en mano, Pedro el sacristán fue el encargado de subastar públicamente todo el material y, ayudado de varios jóvenes secretarios, lo cierto es que lo hizo con entrega y agilidad.
En esta ocasión, los ingresos obtenidos en la rifa de este año irán destinados a la obra de rehabilitación de la ermita de los Mártires.