2018 fue el segundo año con menos muertes en las carreteras extremeñas desde 1961

Uno de los accidentes ocurridos en 2018 en la provincia. :: hoy/
Uno de los accidentes ocurridos en 2018 en la provincia. :: hoy

En la provincia de Badajoz las muertes de tráfico bajaron de 25 a 23 en 2018 y en Cáceres hubo 13 fallecidos, cifra similar a las que precedieron el boom automovilístico

NATALIA REIGADAS | SERGIO LORENZO BADAJOZ.

En 2018, 36 personas murieron en accidentes de tráfico Extremadura, 23 en la provincia de Badajoz y 13 en Cáceres. En la provincia pacense hubo dos fallecidos menos que el año anterior, y en Cáceres el dato del año pasado supone la mitad de 2017. Se trata de la segunda cifra más baja de fallecidos en carreteras de la región desde 1963, según datos de la Dirección General de Tráfico.

Aquel fue el tercero en el que se empezaran a contabilizar los datos de siniestralidad vial, y el parque automovilístico era muy inferior al actual. Según el Boletín del año 1961 de la Jefatura Central de Tráfico, en el caso de Cáceres, en ese año, el parque de vehículos de la provincia era de 7.386. Llama la atención que entonces había más motos que turismos: 3.947 motos frente a 2.062 turismos, autobuses había 170 y camiones 1.207.

Desde 2004, las estadísticas muestran una tendencia a la baja de los accidentes de tráfico que solo ha sufrido repuntes en pocas ocasiones. Los 23 muertos en 2018 en la provincia de Badajoz suponen casi una cuarta parte de las 88 personas que fallecieron en las carreteras pacenses en el fatídico año 2007. Antes, en 1989 se llegaron a registrar 122 víctimas mortales. Solo en 2013 hubo un balance mejor que en 2018. Entonces se produjeron 22 muertes.

El dato más positivo es que se confirma la tendencia a la baja. Si entre 2005 y 2010 las muertes superaban siempre el medio centenar, de 2010 a 2015 bajaron a 40 de media y en los últimos años rozan la veintena. Los 23 fallecidos se produjeron en 22 accidentes distintos.

A nivel nacional, la tendencia a la caída no estaba tan marcada los últimos años como en Extremadura. De hecho, la DGT se ha felicitado tras conocer las cifras generales porque 2018 ha sido el primer año en el que se han reducido las muertes en las carreteras españolas desde 2014. El año pasado perdieron la vida 1.180 personas, 18 menos que en 2017. El balance supone un alivio para los responsables de Tráfico tras un verano muy malo en el que aumentaron las muertes. Sin embargo, el año completo se cerró con una bajada del 1,5%.

Reducción de velocidad

Según expresaron en la presentación de los datos, la mayor preocupación de la DGT son los accidentes en carreteras convencionales. El 74% de los siniestros mortales sucedieron en estas vías por dos causas principales: salidas de las vías y choques frontales.

En Extremadura, el número de fallecidos en accidentes de tráfico en las carreteras convencionales supone el 69% del total de las víctimas mortales. Precisamente por este tipo de datos, el Gobierno justificó la aprobación, en diciembre, de la reducción de 100 a 90 kilómetros por hora de la velocidad máxima en las vías nacionales.

En la provincia pacense la mayor parte de los siniestros mortales en 2018 también fueron en estas vías. Un ejemplo tuvo lugar en febrero, cuando dos coches colisionaron frontalmente en La Albuera y un tercer vehículo resultó afectado. El siniestro dejó un muerto y siete heridos, tres de ellos muy graves. El choque tuvo lugar en la Nacional 432.

No fue el único accidente en esta vía. En mayo un joven de 20 años murió en el tramo entre Santa Marta de los Barros, de donde era natural, y La Albuera. Antonio Vázquez Romero falleció al colisionar el turismo que conducía con otro vehículo que llevaba un hombre de 61 años, vecino de Fuente del Maestre que resultó herido grave. El siniestro ocurrió en el kilómetro 33,2, en el término de Santa Marta y la colisión frontal se produjo al invadir uno de los dos vehículos el carril contrario.

En septiembre tuvo lugar uno de los accidentes más aparatosos. Fue en la A-66, a la altura de Almendralejo. Una familia de Bélgica viajaba en sentido Mérida en un monovolumen y el vehículo se salió de la carretera en el kilómetro 656, cerca del acceso hacia Almendralejo. Murió el conductor, un hombre de 50 años, y los otros cinco miembros de la familia acabaron con heridas de diversa consideración.

El último fin de semana de octubre de 2018 también quedará marcado en negro en la estadística de tráfico de la provincia. Varios accidentes dejaron una mujer fallecida y 18 heridos de diferente consideración, incluidos ocho menores, entre ellos, un bebé de 17 meses.

2018 también dejó numerosos accidentes con tractores implicados, especialmente por vuelcos, y un número importante de atropellos mortales, especialmente de personas mayores. De hecho, el año se despidió con dos tragedias de este tipo. El 6 de diciembre un hombre de 98 años fue embestido por un coche en el Cerro de Reyes, una barriada de Badajoz, y murió días después a consecuencia de las heridas. Un mes antes, en Torremejía, le ocurrió lo mismo a una mujer de 73 años. En su caso, fue atropellada por una furgoneta.

Accidentes en la provincia de Cáceres

Entre las muertes de tráfico que más han conmocionado a los cacereños el año pasado, estuvo la que ocurrió el pasado 18 de junio en la calle Ana Mariscal, en La Mejostilla, cuando Juan Francisco Bermejo, cocinero del restaurante Albalat, murió al perder el control de su scooter, colisionando con el bordillo de la acera de la mediana y cayendo de cabeza sobre el asfalto.

En la provincia de Cáceres la que es considerada la vía más peligrosa es la carretera EX-206, conocida como 'la de las Torres', al atravesar Torreorgaz, Torrequemada y Torremocha. En esta vía hubo cuatro muertes en el año 2017, lo que originó que se creara una plataforma a la que pertenecen 20 municipios, que organizó un corte de la carretera el 17 de marzo del 2018, para reclamar medidas de seguridad.

La Comisión Provincial de Seguridad Vial había estudiado el año pasado qué hacer en esta vía para disminuir los accidentes, acordando aumentar el coeficiente de rozamiento del asfalto, para que de esta manera los neumáticos de los vehículos hagan más ruido y evitar que los conductores excedan los límites de velocidad, que es el origen de muchos de los accidentes en esa vía. Lo cierto es que a lo largo del año pasado, no se produjo en esta carretera ni un accidente mortal.

También se había pedido convertir en rotonda el Cruce de La Fatela que está en la Sierra de gata, en el punto kilométrico 60,2 de la carretera EX-109, que era el único punto negro en las carreteras cacereñas.

Primera víctima

La Comisión Provincial de Seguridad Vial también se mostró preocupada por la media de edad de los coches matriculados en la provincia de Cáceres, ya que es de 13 años, una cifra bastante elevada.