Exposición fotográfica 'Flamencura' del campanariense Diego Gallardo en Pinto

La muestra se puede visitar en el hall del Teatro Francisco Rabal de la localidad madrileña hasta el día 26

Diego Gallardo, el día de la inauguración de su exposición fotográfica en Pinto. FOTO: CEDIDA
CULTURA

Hasta el próximo 26 de mayo se puede visitar en el hall del Teatro Francisco Rabal de Pinto (Madrid), la exposición 'Flamencura' del fotógrafo campanariense Diego Gallardo.

Después de exponer sus imágenes e instantáneas flamencas en Sevilla, Cáceres o Badajoz, Diego ha recalado en Pinto con esta serie 'Flamencura' que nada tiene que ver con la anterior en la que recogía retratos de las tres disciplinas del flamenco, como son el cante, el toque y el baile, de artistas de primera línea y de iniciados.

Ahora, como reconoce, "busco más el detalle, el gesto, el sugerir visualmente flamenco quedando en un segundo plano el retrato". Es una serie iniciada en 2011 y en la que sigue trabajando.

La misma tendrá continuidad con exposiciones nuevamente en Madrid, en Extremadura, donde está terminando de cerrar en dos ciudades, y sobre todo en Lisboa o Marrakech, dentro de un proyecto muy interesante que está ultimando.

Francisco Zambrano, flamencólogo y Premio Nacional de Investigaciones flamencas, ha sido uno de los encargados de escribir unas líneas sobre Diego en el dossier de esta exposición. Como indica, Diego Gallardo es un joven aficionado de Campanario y genial fotógrafo flamenco "que lleva años sacándole emociones a las fotografías con sus 'Flamencuras', en las que describe lo que ve, lo que piensa, lo que imagina y lo que siente como aficionado cabal, teniendo ese talento para estar, como dicen los políticos, en el sitio oportuno, en el momento oportuno, pero además sabiendo interpretar y comprender ese momento de la imagen que nos lo dice todo".

Zambrano apunta que "Diego afronta una nueva exposición en la que desde su retina, con esa prótesis para él ya natural que es su cámara, dispara una y otra vez en el momento justo para captar el alma del flamenco". Como reconoce, las 'Flamencuras' de Diego "son todo un mundo de instantáneas mágicas que él ve, plasma y expresa a través de ese lenguaje corporal de los artistas, con el que ellos interpretan los sentimientos universales con los que este arte es capaz de definir todas la vicisitudes de la vida y todos los estados de ánimo que le suceden al ser humano: la vida, la muerte, la pena, la alegría". Un lenguaje a través de los ojos, abiertos y cerrados, quizás el más expresivo;  a través de las manos, parando, templando y mandando; a través de los pies, como la percusión natural del baile; y a través del cuerpo, "retorciéndose en ese abandono estético para expresar la emotividad desde lo más dentro".

En definitiva, como apunta Zambrano, esta exposición "es el resultado es una auténtica poesía visual flamenca en la que él pone las imágenes captadas, que son como caligramas o acrósticos fotográficos, y el espectador la música y los sentimientos que le inspiran, en forma de cante, baile o toque.

Gracias Diego, por este nuevo regalo testimonial que nos dejas a los flamencos.

Diego Gallardo nació en Campanario, provincia de Badajoz. Se licenció en Historia del arte por la Universidad de Extremadura. Es en dicho periodo donde toma contacto con el mundo de la imagen y más en concreto con la fotografía. "Una verdadera forma de entender y plasmar la vida", tal y como ha dicho en alguna ocasión. Tras unos inicios donde la fotografía rural y el retrato son el resultado de su trabajo, llegó el momento en el que se planteó, año 2004, unir su otra pasión: el flamenco.

Desde entonces ha volcado todo su esfuerzo en conjugar, o como ha manifestado en alguna entrevista, "poner la fotografía al servicio del flamenco". Se impregnó de los grandes referentes de la fotografía flamenca, "me atraparon las fotos de Colita, Pepe Lamarca, Elke Stolzember o mis estimados amigos Paco Sánchez y Toni Blanco, que aún tienen mucho que decir", dando lugar a numerosas colaboraciones o exposiciones en diferentes medios digitales o escritos.

Su primera etapa se puede considerar como un periodo "de acopio; fotografía de archivo", donde, siempre en el ambiente flamenco, fotografía in situ, alejado del estudio y de flashes. Hace fotografía tanto de bailaores y tocaores como cantaores. Consagrados e iniciados. Con los que además, llevado por la pasión hacia dicha música, en muchos casos le une una enorme amistad. Fruto de ello son fotgrafías que guarda "como oro en paño" de Enrique Morente o Moraíto. De este periodo surgen numerosísimas obras demandadas por diferentes medios y que él mismo recogió en exposiciones que lleva por Sevilla, Badajoz y Cáceres.

"Nunca suelo tirar con flash por razones obvias: respeto al artista y espectador, y evitar distracciones. Prefiero la dificultad del momento asociada a la escasez de luz o de medios y captar el momento tal y como se presenta. No soy de muchos arreglos posteriores que pueden hacer perder la esencia". Esto explica que mucho trabajo esté hecho en las peñas (alejadas de grandes teatros y muchas posibilidades, que las ha dejado para trabajos más profesionales o sometidos a encargos), rinconcitos donde el flamenco se vive en estado puro y con el sentío a flor de piel.

Es aquí donde Diego Gallardo despierta ante la adversidad del entorno, las enormes facultades artísticas para plasmar y generar los sentimientos tan flamencos que su fotografía o serie 'Flamencuras' ofrece.

Su compañero y amigo, el guitarrista Juan Manuel Moreno, señala: "Para mí, la fotografía de Diego Gallardo traspasa el mero hecho de capturar un momento para convertirse en décimas de segundo en arte propiamente dicho. Sus fotografías transmiten lo sucedido en el escenario, es decir, plasman el sentimiento que el artista está expresando. Todo esto es debido en parte también al gran conocimiento que Diego tiene de este difícil arte".

Es a partir del 2010 cuando se centra en su nueva serie titulada Flamencuras, una ruptura con la primera etapa, en la que se aleja de convencionalismos y ahonda en la esencia flamenca. Busca en peñas, reuniones, concursos, etc, encuadres, procesados, primeros planos que llevan al espectador directamente al universo flamenco. Unas manos marcando el compás, un gesto desgarrador, un quejío visual que hacen de Diego Gallardo un fotógrafo más comprometido y consagrado dentro del panorama flamenco. Siendo cada día más demandado por el público, tanto para la confección de carteles, fotografía de artistas, cubrir concursos, festivales, colaboraciones con prensa o diferentes webs especializadas.